Repensando el futuro de las carnes procesadas: una alternativa natural al fosfato

 

Los rótulos limpios están cada vez más asociados con salud, transparencia, sostenibilidad y confianza, y son buscados por consumidores que desean productos más naturales y menos procesados. Es decir, se prefieren ingredientes reconocibles y listas cortas.

 

Por ejemplo, en Brasil, el 69% de los consumidores muestran interés por opciones naturales (orgánicos, ingredientes no artificiales) para una alimentación más saludable¹, y el 63% afirma confiar en los rótulos para tomar decisiones saludables².

 

En Tailandia, el 39% de los consumidores de comidas preparadas considera que un rótulo limpio (sin aditivos ni conservantes) es una característica importante al elegir estos productos³.

 

Mientras tanto, en Estados Unidos, la importancia de las listas de ingredientes y la información nutricional es alta: el 37% considera estos datos “muy importantes” y el 28% “extremadamente importantes” en los envases⁴.

 

En el mercado actual, los alimentos con “rótulo limpio” prometen transparencia e ingredientes más simples. Sin embargo, en las principales agencias reguladoras del mundo, como Estados Unidos (FDA) y la Unión Europea, los fosfatos deben declararse en la lista de ingredientes cuando se utilizan como aditivos alimentarios. A pesar de ello, estos compuestos suelen pasar desapercibidos para los consumidores.

 

Durante décadas, los fosfatos han desempeñado un papel central en la industria alimentaria, especialmente en cárnicos procesados, donde mejoran la textura, la retención de humedad, la jugosidad y la vida útil. Sin embargo, esta dependencia está siendo cada vez más cuestionada.

 

La ingesta excesiva de fosfatos se ha asociado con enfermedades renales, riesgos cardiovasculares y calcificación vascular. Para los consumidores que buscan productos más saludables, la presencia de fosfatos “ocultos” debilita la confianza y la transparencia en las elecciones alimentarias.

 

En este artículo, exploraremos cómo los fosfatos son un recurso finito y concentrado en pocos países, las preocupaciones sobre la salud, las regulaciones en todo el mundo y cómo el extracto de levadura de Biorigin es una alternativa natural y sostenible para la industria alimentaria en la sustitución y reducción de fosfatos.

 

IMPACTOS AMBIENTALES RELACIONADOS CON LA EXTRACCIÓN DE FOSFATO

 

Aunque los fosfatos son esenciales para la vida y desempeñan un papel crucial en la producción mundial de alimentos, constituyen un recurso finito y distribuido de manera desigual. Además, el proceso de extracción conlleva costos ambientales y sociales significativos.

 

Esta concentración de reservas hace que pocos países controlen la mayor parte del suministro mundial, lo que genera preocupaciones sobre la disponibilidad a largo plazo, la dependencia geopolítica y el acceso equitativo.

 

El fosfato es vital para la agricultura, pero su minería contribuye a la contaminación, la contaminación radiactiva y el uso excesivo de agua, además de afectar la salud y los derechos de las comunidades vecinas.

 

Por un lado, los fosfatos son un recurso limitado y concentrado, lo que plantea interrogantes sobre el suministro futuro; por otro lado, su extracción provoca degradación ambiental, pérdida de biodiversidad, escasez hídrica y contaminación que afectan ecosistemas y poblaciones.

 

Comprender estos impactos es esencial para ampliar la visión del sector y concienciar a la industria alimentaria sobre la necesidad de encontrar soluciones naturales y sostenibles que reduzcan el uso de fosfatos en los productos.

 

CÓMO EL FOSFATO AFECTA LA SALUD DE LOS CONSUMIDORES

 

En la industria alimentaria, los fosfatos se utilizan ampliamente como aditivos para mejorar la textura, preservar la frescura, retener la humedad y favorecer la fermentación en productos como carnes procesadas, quesos, productos horneados y refrescos.

 

Sin embargo, su uso ha generado crecientes preocupaciones sobre riesgos para la salud, incluidos daños renales y enfermedades cardiovasculares, especialmente debido a la alta biodisponibilidad de los fosfatos inorgánicos y su presencia, muchas veces poco perceptible, en alimentos procesados.

 

  • Mayor riesgo de osteoporosis: La ingesta excesiva de fosfato puede aumentar la absorción de fósforo en el organismo, volviéndose particularmente peligrosa cuando supera los 3.000 mg de fósforo por persona al día. Aunque los fosfatos no causan directamente la mineralización ósea, esta ingesta elevada puede desregular la regulación hormonal del fósforo, calcio y vitamina D.⁵

 

  • Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares: Los niveles elevados de fosfato están asociados con rigidez arterial, disfunción endotelial y calcificación vascular, factores que aumentan el riesgo cardiovascular, incluso en personas sin enfermedad renal.⁶

 

  • Progresión de la enfermedad renal crónica (ERC): En la ERC, la excreción de fosfato se ve afectada, lo que conduce a hiperfosfatemia, que agrava el daño renal mediante inflamación, estrés oxidativo y desequilibrios hormonales (por ejemplo, PTH, FGF23).⁶

 

Manoel Carniel, Especialista en Inteligencia de Mercado en Biorigin, comparte perspectivas sobre las necesidades del mercado y la industria: «A pesar de la creciente valorización de productos naturales y con rótulo limpio en el mercado alimentario, todavía existe poco conocimiento sobre el uso de ciertos aditivos, como los fosfatos. Los impactos de su extracción, que pueden comprometer ecosistemas y vidas, o las evidencias científicas que vinculan su consumo excesivo con riesgos para la salud, rara vez se discuten. Biorigin, reconocida por su enfoque innovador y sensibilidad a las nuevas demandas del consumidor y a las transformaciones del mercado, ha identificado el uso de fosfatos como un punto crítico para la industria alimentaria.»

 

REGULACIÓN: REPENSANDO PRODUCTOS PARA MAYOR TRANSPARENCIA

 

Con el aumento de la demanda de los consumidores por alimentos con rótulos limpios y claros, la industria alimentaria enfrenta una presión creciente para reducir o eliminar aditivos de fosfato ocultos, sustituyéndolos por alternativas más naturales.

 

El uso de fosfatos en carnes procesadas representa un desafío significativo debido a las crecientes preocupaciones sobre la salud y la sostenibilidad, así como a las funciones que desempeñan: emulsificación de grasas, mejora de la textura, retención de humedad, estabilización del pH y prolongación de la vida útil.

 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha definido una Ingesta Diaria Aceptable (IDA) y niveles máximos permitidos (NMP) que varían entre 500 y 20.000 mg/kg para 104 categorías de alimentos autorizados. Para productos cárnicos, los organismos reguladores han considerado limitar los niveles al 0,5%⁷, con el objetivo de frenar el uso excesivo.

 

En este escenario, los fabricantes pueden satisfacer las expectativas de los consumidores mediante la sustitución de fosfatos, el desarrollo de carnes procesadas totalmente naturales y con rótulo limpio, además de adaptar el portafolio a las nuevas demandas del mercado.

 

Invitamos a Erika Nunes Sene, Especialista en Asuntos Regulatorios de Alimentos en Biorigin, para aportar información importante sobre el tema: «Existe una creciente demanda de productos con rótulos limpios y una creciente aversión a los alimentos que contienen aditivos como los fosfatos, ya que estos productos suelen clasificarse como ultraprocesados, una categoría asociada a riesgos para la salud y objeto de políticas públicas. En respuesta, se están discutiendo diversas iniciativas regulatorias, incluidas restricciones o etiquetado obligatorio, especialmente para aquellos que contienen aditivos sintéticos. En este contexto, la sustitución de fosfatos por extractos de levadura surge como una solución estratégica alineada con las demandas regulatorias y del mercado. Este enfoque ayuda a cumplir los requisitos de rótulos limpios, eliminando aditivos sintéticos, reduciendo las advertencias en la parte frontal del envase, disminuyendo el contenido de sodio y aumentando la percepción de naturalidad entre los consumidores.»

 

 

BIONIS YE NS PRO: SOLUCIÓN DE ORIGEN NATURAL COMO ALTERNATIVA AL FOSFATO

 

Sustituir los fosfatos no es sencillo. Ofrecen múltiples funcionalidades al mismo tiempo: retención de humedad, estabilidad del pH y mejora de la textura, lo que hace que la reformulación sea un desafío sin comprometer la calidad ni la aceptación del consumidor.

 

Muchas empresas corren el riesgo de perder competitividad si no se adaptan, especialmente a medida que crece la demanda global de productos más saludables y naturales.

 

En este contexto, nuestra solución se destaca. Bionis YE NS PRO ofrece a la industria cárnica una alternativa eficaz y confiable a los fosfatos. Además de la funcionalidad, permite a los fabricantes:

 

  • Desarrollar formulaciones saludables sin renunciar al sabor ni a la textura;
  • Aumentar la jugosidad y el perfil sensorial, garantizando la satisfacción del consumidor;
  • Apoyar objetivos de salud y sostenibilidad, cumpliendo con las demandas del mercado y los requisitos regulatorios;
  • Capturar oportunidades de crecimiento en el mercado de carnes procesadas con rótulo limpio.

 

«El extracto de levadura es una alternativa prometedora frente a los desafíos que enfrenta la industria de carnes procesadas con los fosfatos. Bionis YE NS PRO ofrece funcionalidad, sabor y jugosidad sin comprometer la salud ni la sostenibilidad,» destaca Regiane Ghirotti, Gerente de Producto en Biorigin.

 

Para demostrar en la práctica la aplicabilidad de Bionis YE NS PRO en recetas con reducción y sustitución de fosfato, Biorigin preparó una deliciosa receta de Crispy Chicken Bites. Haz clic aquí y descarga el e-book.

 

Alexandre Raszl, Gerente de Aplicación de Alimentos en Biorigin, complementa: «En la aplicación Crispy Chicken Bites, utilizamos tres soluciones del portafolio de Biorigin. Bionis YE NS PRO sustituye el tripolifosfato de sodio para mejorar la textura y la jugosidad, siendo una alternativa natural a la sustitución de fosfatos. Además, Bionis YE NS PRO puede utilizarse en varios productos cárnicos, como hamburguesas, pollo empanado, cortes de cerdo y pollo, salchichas, jamón, mortadela y otros.»

 

Grandes marcas globales ya han lanzado productos libres de fosfato, y este movimiento solo tiende a intensificarse. El futuro pertenece a las empresas que combinan innovación, responsabilidad y confianza del consumidor, y el extracto de levadura es el socio ideal en esta transición.

 

Bionis YE NS PRO forma parte de la línea Specialties de Bionis. El producto tiene un perfil salado neutro y realza el sabor general de la carne, manteniendo y mejorando la calidad del producto en términos de sabor y textura. También fue desarrollado para actuar en la matriz de la carne, resaltando el sabor y la jugosidad, manteniendo la textura. Entre sus posibles aplicaciones se encuentran: sopas, caldos, salsas, snacks, quesos procesados, pastas y productos cárnicos. Adecuado para recetas vegetarianas y veganas.

 

Bionis de Biorigin, producido a partir de cepas seleccionadas de Saccharomyces cerevisiae, cuenta con tres líneas de productos versátiles. Para conocer cada una de ellas, lee nuestro artículo completo.

 

CONOCE BIORIGIN

 

Desde hace más de 20 años, Biorigin utiliza su conocimiento y experiencia en biotecnología para aprovechar al máximo el proceso de fermentación de levadura y, junto con sus socios, desarrollar las mejores soluciones de sabor para alimentos saludables y prácticos, de manera limpia y sostenible.

 

Todos los ingredientes son de origen natural, sin productos de origen animal, verificados por el proyecto Non-GMO, con certificación de sostenibilidad Bonsucro y certificaciones Kosher y Halal. Pueden utilizarse en una amplia gama de alimentos y bebidas. Es una solución adecuada para iniciativas vegetarianas y veganas, para mejorar el sabor y la textura general, y para reducir grasa, azúcar y sodio. Para saber más y solicitar una muestra de nuestros productos, visita nuestro sitio web.

 

Fuentes:

¹ Healthy Eating Trends – Brazil – 2024

² Food & Beverage Packaging Trends – Brazil – 2025

³ Mintel – Patent insights: innovating flavourings and enhancers (2025)

4 Better for you Eating Trends – US – 2025

5 IOF – International Osteoporosis Foundation

6 EFSA – European Food Safety Authority and National Kidney Foundation

7 Reglamento (CE) n.º 1333/2008 – Categorías: 08.2 Preparaciones de carne, 08.3.1 Productos cárnicos no tratados térmicamente, 08.3.2 Productos cárnicos tratados térmicamente